En la presente propuesta se pretende elaborar un performance, a través de la elaboración de un tejido en hilo en forma de telaraña, el cual envolverá un cuerpo humano simbolizando de esta manera los sentimientos, esta obra se ubicara en una habitación condicionada para la misma. La imagen aquí presentada es un ejemplo lo que se pretende elaborar, es una foto elaborada en Adobe photoshop la cual muestra un tejido de araña que enreda a una mujer.
El contenido de la propuesta es lograr la materialización de la abyección de los sentimientos y su directa relación con la levedad y al mismo tiempo con su pesadez, que siempre de alguna u otra manera se convierten en una carga de constricciones, conllevando al ser humano a una insoportable forma de vivir, sin permitirle existir en libertad y preso de sus propios sentimientos.
De esta manera se puede decir, que los sentimientos son leves, porque es un estado afectivo del ánimo que no posee peso, pero genera un peso psicológico que se manifiesta físicamente, produciendo un impacto ruptural, llevándolo a una condición humana que no es normal y que indiscutiblemente no lo deja transgredir sus propios limites. De igual forma los sentimientos se entrelazan o enmarañan convirtiéndose en una telaraña tan fuerte, capaz de atraparle independientemente hasta llevarlo a una impavidez total que siempre termina dominando y subyugando a su poder. Por esta razón la persona se enreda como se enreda los insectos el la tela de araña, solos se enredan y son presos de pasar por allí, en esta obra no hay araña, esa araña es ese sentir que nos asegura y nos hace presos en esta maraña de hilos.
Los seres humanos incuestionablemente siempre terminan siendo presa de sus sentimientos, emociones y sensaciones, las cuales que en apariencia son la levedad en su máxima expresión, terminan convirtiéndose en acciones de incalculable pesadez.
Friedrich Nietzsche decía: “la mayor parte de las filosofías han sido inventadas para acomodar nuestros sentimientos a las circunstancias adversas, pero tanto las circunstancias adversas como nuestros sentimientos son efímeros”, de acuerdo a esta afirmación es incoherente pensar que los sentimientos no tienen ningún valor de peso, al observar a nuestro alrededor toda la cantidad de desastres ocasionados por estos, bien sea que hayan sido efímeros o perdurables en la existencia del ser y no obstante de su huella imborrable y perdurable en el espacio y el tiempo que deja en la memoria subconsciente de los afectados.
Así con el entrelazamiento de estos términos, nos invita a la reflexión realista de las posiciones que vamos adoptando en el trasegar de este camino que denominamos vida y que incuestionablemente deja ver con claridad, que nunca necesitaremos que otro nos enrede, porque solos nos enredamos.
Para concluir se puede decir, que los sentimientos, no solo, tienen un poder infinitamente sutil, sino también que se convierten en una red de tejidos dominadores de todas nuestras funciones físicas, mentales y emocionales, conduciendonos a la degradación del ser, como sujeto pensante y conquistador de su entorno.